En el pleno municipal extraordinario, celebrado este miércoles, 8 de noviembre, se aprobó, con los votos a favor de Somos Rivas, Rivas Puede, PSOE y Ciudadanos y el voto en contra del PP, la partida de inversiones a realizar a partir del remante de tesorería de 2016.

Gracias a la gestión económica que defiende el gasto público como herramienta primordial para garantizar los derechos y servicios de la ciudadanía, desde Somos Rivas  podemos incorporar al presupuesto de este año el remanente de 2016. Por culpa de las restrictivas medidas del gobierno de Mariano Rajoy, este dinero ahorrado de años anteriores no puede gastarse libremente por los ayuntamientos, sino que debe de destinarse a deuda o a inversiones muy limitadas. Esto no es sino una forma más de intentar saltarse la autonomía local recogida en la Constitución. Como hemos podido ver con la intervención de Montoro al ayuntamiento de Madrid, los requisitos y sanciones que impone el Ministerio de Hacienda, si no fuera porque sólo persigue a quienes luchan por defender que existe un modelo que defiende los servicios públicos, parecerían aleatorios.

De los 11,5 millones de los que disponemos de remanente del año pasado, 2,5 millones irán destinados a adelantar el pago de deuda (lo que a medio plazo también nos supone un ahorro en los intereses). Los casi nueve restantes se destinarán a 13 inversiones diferentes:

Tres millones de euros a ahorro energético: se sustituirán más de 400 farolas a sistema led, se modificará el sistema de gestión de iluminación para mejorar su eficiencia y se repondrá arbolado con su instalación de riego.

Ochocientos mil euros a la mejora de instalaciones públicas como la conservación de restos arqueológicos, las naves nido, el skate park, los edificios de la Plaza Ecópolis y los del parque agroecológico Soto del Grillo.

Un millón de euros para modernización tecnológica: renovación de la red wifi y sistemas de gestión de tributos.

Ocho millones de euros en la mejora de viales con actuaciones en el conjunto del municipio y también centrándose en el barrio de La Luna y Cristo de Rivas.