Los grupos municipales Somos Rivas y Rivas Puede, que compartimos responsabilidades de Gobierno en el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid, mostramos nuestro apoyo y solidaridad con el Gobierno de Ahora Madrid en el Ayuntamiento de la capital, y rechazamos la decisión del Ministerio de Hacienda de intervenir las cuentas municipales en el Ayuntamiento de Madrid.

Ahora Madrid ha demostrado que con su gestión se puede gobernar dando prioridad a los derechos sociales y no a los intereses de las élites económicas y financieras. Creemos que esta es la forma de poner en el centro de la política económica a las personas, además reduciendo la deuda ilegítima e insostenible que dejaron los gobiernos anteriores del Partido Popular en este Ayuntamiento. El Gobierno de Manuela Carmena ha demostrado que se pueden hacer políticas sociales al mismo tiempo que se reducen gastos superfluos y se reduce deuda. Otra manera de hacer política es posible y el Partido Popular no quiere permitirlo.

La intervención de la cuentas en el Ayuntamiento de Madrid anunciada por el Ministerio de Hacienda se basa en la aplicación de la Ley de Estabilidad Presupuestaria, que se puso en marcha para desplegar el artículo 135 de la Constitución Española, priorizando los pagos de deuda y constitucionalizando las políticas de austeridad. Dicha Ley de Estabilidad, junto con otras normativas promulgadas por el Ministro Montoro profundizan el proceso de re-centralización del Estado, entendemos que coartan y eliminan en muchos casos la soberanía y la autonomía de los municipios y de su ciudadanía.

Rivas también se encuentra limitada por las imposiciones de Rajoy y de Montoro, dado que no podemos disponer libremente del superávit generado de un año a otro, sino que se nos obliga a destinarlo a deuda y a una serie de inversiones también limitadas. A pesar de ello, hoy los Grupos Municipales Rivas Puede y Somos Rivas llevamos al Pleno destinar cerca de 9 millones de euros a la mejora de las infraestructuras y el ahorro energético. Sabemos que otra manera de hacer política es posible, dando prioridad a los derechos sociales, pensando en las necesidades de la mayoría y no en los bolsillos de unos pocos.